La presencia de las puntas abiertas revela la existencia de un pelo “maltratado” o con falta de cuidados. Los factores que influyen en el deterioro de las puntas son muy diversos, aunque la mayoría tienen un factor en común: excesivo desgaste de la cutícula capilar.
La cutícula capilar se encuentra en el interior del cabello y es una especia de “película protectora”. Ésta se va desgastando de forma natural, pero también se va reponiendo naturalmente. Pero si somos nosotras las que generamos ese desgaste acelerado (por excesiva radiación solar, por calor excesivo, por uso de demasiados agentes químicos, etc.), pues la cutícula no es capaz de regenerarse, y viene el problema: el córtex se queda al descubierto y se quiebra, produciéndose así la rotura de la punta. Esta rotura se alargará hacia arriba, si el cabello no se corta.
La sequedad del cabello también puede ser una razón para que las puntas se abran. El sebo protector recubre el tallo capilar. Si este no está en cantidades suficientes, la cutícula está más expuesta a agresiones. La largura del pelo también es un factor determinante. Los pelos más largos, tienen más posibilidades de romperse, debido a un mayor desgaste.
¿Cómo prevenir las puntas abiertas?
Lo más importante son los cuidados previos y preventivos. A continuación te ofrecemos una serie de consejos y de cuidados para que consigas que tu pelo esté perfectamente sano.
Antes del lavado, cepilla el cabello suavemente con peines de cedras naturales para evitar que éste se enrede, lo que favorece la aparición de puntas abiertas.
Lava el pelo con champús poco agresivos y utiliza siempre agua tibia o incluso fría, evitando el agua demasiado caliente que resecará más el cabello. Una vez lavado, no frotes tu cabello con una toalla, pues lo dañará. Es más recomendable mantener la toalla hasta que absorba la mayor parte del agua. En ese momento, ya podrás cepillarlo para desenredarlo.
Si usas secador, presta atención que éste esté por lo menos a 30 centímetros del cabello. Pero la forma de usar el secador es para quitar el agua y dejarlo húmedo. Nunca lo uses para secar el cabello totalmente, pues lo estarás resecando excesivamente. El aire del secador intenta que sea lo más frío posible.
Los productos “reparadores” de puntas abiertas no hacen milagros, pero pueden ayudar evitando nuevas roturas o minimizando las ya producidas. Eso sí, únicamente son recomendables en casos en los que el problema no es muy acusado, y como forma de prevención o de solución temporal.
Protege el cabello con una mascarilla capilar regeneradora. Ésta nos ayudará a rehidratar el cabello previniendo las puntas abiertas. Además le proporcionar brillo, sedosidad y vitalidad al pelo. Procura también no recoger el pelo cuando esté mojado, ya que esto lo debilita y lo quiebra.
Cuidado con el uso de fijadores, geles, lacas, etc. Intenta que éstos contengan vitaminas y nada de alcohol.
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