Junto a la máscara de pestañas y las sombras, el Eye liner es uno de las claves de una mirada bonita. Lo que consigue este elemento es agrandar y realzar nuestros ojos, para que éstos luzcan en todo su esplendor. El Eye liner es un delineador de ojos. Evidentemente, tenemos que elegir un delineador que se adapte a nuestra piel, cutis, cara, color de ojos,...
Aplicar el Eye Liner puede parecer difícil, pero no lo es tanto con un poco de práctica. Tan sólo es necesario un buen pulso y un buen producto. Los Eye Liner vienen provistos de dos tipos de aplicadores: en pincel (mejor resultado y mayor precisión) o en kohl (de gomaespuma; más sencillo de controlar pero menos fino el trazo).
Un truco para el pulso es estirar los ojos para poder hacer la línea más fácilmente, y controlar el temblor de la mano apoyando el codo en una superficie rígida. Si la línea se te va, puedes arreglarla con un bastoncillo con desmaquillante, retirando la cantidad que necesites.
El color clásico del Eye Liner es el negro. Este glamuroso color se adapta a cualquier ocasión, tanto de día como de noche. De todas maneras, existen delineadores de diferentes colores. Puedes elegir el color que mejor vaya con tus ojos o con tu pelo si lo prefieres. Pero ten en cuenta que si elegimos el delineador de un color similar al de la base de maquillaje, estaremos restando los efectos del primero y los rasgos se harán más duros.
¿Cuándo aplicar el delineador? Entre las sombras y la máscara de pestañas. Tú comienza a maquillarte como lo haces habitualmente y utilízalo llegado el momento. Y ¿cómo? Dependerá de la forma de tus ojos: si son redondos, acentúa la parte exterior de éstos. Si son pequeños, acentúa la parte inferior y la superior. Y si son alargados espesa la parte central y llévalo hasta el lagrimal.
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