El envejecimiento de la piel se debe a la oxidación de las células. La sequedad, la pérdida de elasticidad y el cambio de textura son propios del envejecimiento de la piel debido al paso de los años. Puede haber un envejecimiento prematuro de la piel debido a diversos factores externos, aunque el principal de ellos es el sol.
Existen tres tipos de envejecimiento de la piel: el genético, el gestual y el ambiental. El genético se hereda y no hay nada que podamos hacer, salvo intentar retrasar su aparición. El gestual viene provocado por los movimientos de expresión repetitivos de cada persona (fruncir el ceño, arrugar los ojos, etc.) El ambiental es el que viene generado por los “desgastes” del día. Este factor es el mayor responsable de la mayoría de nuestra degeneración, y es el que más podemos combatir. ¿Cómo hacerlo? A continuación te damos unos consejos.
El primero que queremos darte viene relacionado con el astro rey: Protégete del sol. El sol es el factor ambiental que más nos envejece. El efecto del sol en la piel es deshidratación, posibles manchas y decoloraciones, e irritación. Todo ello la hace más susceptible a las líneas de expresión. La protección solar es esencial. Cuando tomes el solo usa protector solar SPF 20, como mínimo. Además, observa que incluya protección UVA y UVB.
La alimentación es importante. Ésta debe ser equilibrada y rica en verduras, fruta y agua. En cambio, debemos evitar en la medida de lo posible el alcohol, la cafeína, la sal y las comidas precocinadas ricas en grasas saturadas. Y hablando de alimentación, cuidado con subir y bajar de peso demasiado. Esto hace que los músculos y la piel de la cara pierdan su tono y luzcan flácidos.
Duerme bien. Dormir poco envejece más rápidamente. El problema con la falta de sueño no son sólo las ojeras, los ojos hinchados y el cansancio que se refleja en la cara. El problema es que estos efectos se acumulan con el tiempo y se crean líneas de expresión y arrugas indeseadas.
Cuida bien tu piel e hidrátala. Éstas son dos recomendaciones habituales para ralentizar el envejecimiento de la piel. Pero cuidado con un exceso de hidratación, pues limpiar en exceso una piel sensible puede provocar irritación o dermatitis de contacto, ya que el jabón elimina la grasa de la piel que forma el manto protector.
En cuanto a cuidados, mantén bien limpia la piel. Por ejemplo, nunca duermas con maquillaje (tu piel se está intoxicando y no la dejas respirar), cuidado con entornos llenos de humo (la nicotina del tabaco es otro factor acelerador), etc.
Lleva una vida saludable. El estrés es otro agente acelerador del envejecimiento de la piel. Los nervios, el estrés, la ansiedad, la tristeza,… Todo ello afecta a tu piel.
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