Si hablamos de estar bien guapas y saludables, hay un aspecto que queremos destacar por encima de los demás: es importantísimo desmaquillar perfectamente la cara. Para estar bella lo primero que tenemos que tener es una piel saludable, y eso sólo podemos conseguirlo con una correcta limpieza de cutis por la mañana y por la noche. Limpieza, tonificación e hidratación son las tres reglas básicas para un buen mantenimiento de nuestra cara.
Un mal desmaquillado contribuirá a un envejecimiento prematuro de la piel. Al final del día, la piel necesita respirar, porque aunque no nos demos cuenta, el maquillaje obstruye los poros y no les deja “respirar” bien. Y al limpiar la piel de maquillaje no sólo estamos retirándolo a él, también estamos eliminando células muertas, residuos de la polución y suciedad que arrastramos de todo el día, y el exceso de sebo.
Con la piel bien limpia, ésta está lista para recibir a continuación todos los beneficios de la crema hidratante o nutritiva, pues la limpieza prepara la piel para que ésta absorba todos los nutrientes.
Como ocurre con todos los productos que aplicaremos sobre la piel, don el desmaquillante también debemos tener muy en cuenta nuestro tipo de piel, para que éste se adapte a nuestras necesidades. Elige formulas que respeten el equilibrio de tu piel y no resulten ni abrasivas, ni irritantes.
|