El cabello graso es un problema bastante frecuente que afecta a una de cada cuatro mujeres. Este problema se debe a un desajuste de las glándulas sebáceas, que son las encargadas de segregar una sustancia grasa natural llamada sebo, que asegura la lubricación del cabello y su protección contra la contaminación. En el caso de los cabellos grasos, fabrican demasiado sebo.
Hemos preparado una serie de consejos y cuidados para que trates este problema, y para que logres que tu pelo se vea sedoso y suave. Lo principal es prestar especial atención a la higiene y a su cuidado. Observa los siguientes pasos para cuidarlo:
- Lava el pelo a menudo, pero no diariamente, ya que podrías saturar las glándulas y propiciar un aumento de la secreción de grasa. Si tienes que lavarlo diariamente, alterna un champú para pelo graso con un champú para cabello normal. No obstante, observa bien que estos productos no sean demasiado agresivos.
- Al lavar el pelo mucho cuidado con el agua caliente. Ésta estimula la producción de sebo por parte de las glándulas sebáceas. Así que utiliza agua tibia, o incluso enjuaga tu pelo con agua fría si puede aguantarlo. El agua fría cierra los poros del cuero cabelludo y disminuye su secreción.
- Si tu pelo se enreda mucho, puedes utilizar un acondicionador, pero especial para tu tipo de cabello. El acondicionador cierra los poros abiertos por el agua caliente y el champú. Utiliza también una mascarilla especial para el pelo graso, que te ayudará a regular la producción de grasa del pelo.
- Al finalizar el lavado, cepíllalo suavemente para no estimular la actividad de las glándulas sebáceas.
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