El problema del cabello seco se debe a un desajuste de las glándulas sebáceas, que son las encargadas de segregar una sustancia grasa natural llamada sebo, que asegura la lubricación del cabello y su protección contra la contaminación. En el caso de los cabellos secos, fabrican poca cantidad de sebo.
Esta sequedad en el cabello también puede deberse a otras causas externas como el uso de champús excesivamente agresivos, la coloración continuada del cabello, las permanentes, una alimentación poco rica en alimentos naturales y deficiente de Vitamina B, etc. El resultado es un cabello áspero y de aspecto mate, sin apenas brillo. Para que puedas recuperar ese brillo y elasticidad, te hemos preparado una serie de consejos y cuidados que te serán muy útiles.
- Cuando laves tu cabello hazlo con champús hidratantes poco agresivos. Si son especiales para cabellos secos, mejor que mejor. Aplica el champú y deja que actúe durante unos minutos, para posteriormente enjuagarlo. Además, lava tu cabello siempre con agua tibia o incluso fría. El agua demasiado caliente no hará sino resecarlo más.
- Una vez enjuagado, sécalo ligeramente con la toalla y aplícate un acondicionador específico para hidratar cabellos secos. Aplícalo por todo el pelo y aprovecha este momento para desenredarlo, siempre con un peine de cedras naturales y púas anchas. Tras esto, aclara bien el pelo. Recuerda que debes hacerlo con agua tibia o fría. Si aguantas ésta última, mejor, ya que el agua fría dejará tu pelo más brillante.
- El cabello seco es muy frágil, por lo que hay que tener muchísimo cuidado con él. Por ejemplo, el cepillado debe ser muy suave y siempre con cepillos de cedras naturales. Esto evitará la ruptura del cabello. Cuidado también con el uso de secadores, planchas, rizadores, permanentes,…
- Presta atención a los productos que vayas a aplicar sobre tu pelo (lacas, lociones, espumas, geles,…). Cuidado que no contengan alcohol, pues sería muy perjudicial para tu pelo ya que el alcohol es un poderoso astringente.
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